Preguntas frecuentes
MEDIO AMBIENTE Y UBICACIÓN
¿El proyecto afecta un ecosistema protegido, como el sistema lagunar Ramsar?
El sistema lagunar Santa María–Topolobampo–Ohuira es un sitio Ramsar desde 2009. La designación Ramsar reconoce la importancia ecológica de los humedales y promueve su conservación y uso racional, pero no prohíbe de manera automática las actividades productivas. En el área Ramsar ya se desarrollan actividades económicas como la pesca, el ecoturismo y las operaciones marítimas, además de la infraestructura y la actividad productiva existentes en la zona circundante.
Tanto a nivel mundial como nacional, se han aprobado diversos proyectos industriales dentro de sitios Ramsar (por ejemplo, en Argentina, los Países Bajos, Alemania y México), siempre que cumplan con la normativa y los estudios de impacto ambiental, como es el caso de este proyecto.
Este proyecto fue evaluado y autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales («SEMARNAT»), y seguimos trabajando con los más altos estándares ambientales posibles conforme avanzamos.
¿El proyecto se ubica dentro de un área natural protegida?
No. El proyecto se ubica a 2 km de Isla de los Patos, la cual forma parte de la reserva natural más cercana. Es importante señalar que ciertas islas de la bahía de Ohuira forman parte de una reserva natural protegida, pero la bahía como tal no lo es.
¿El proyecto contribuye a mitigar el cambio climático?
Sí. El proyecto está diseñado bajo principios de sostenibilidad y contribuye a la mitigación del cambio climático, ya que se ha enfocado en conservar las áreas de manglar cercanas al proyecto y en la reforestación de manglares cercanos, acciones con las cuales se ha garantizado su estado de conservación y a la vez se ha logrado la fijación de CO2, lo que permite mitigar el cambio climático, toda vez que, el manglar puede capturar hasta diez veces más carbono que los bosques terrestres.
AGUA, CONTAMINACIÓN Y BIODIVERSIDAD
¿Qué medidas se están tomando para proteger la bahía de Ohuira?
El proyecto contempla la implementación de una serie de programas ambientales, que en conjunto se denominan «Plan de Manejo Ambiental (PMA)», los cuales han sido aprobados por la SEMARNAT y a través de los cuales se da seguimiento al cumplimiento de las medidas de prevención y mitigación. Estas medidas están enfocadas en proteger el entorno en el que se ubica el proyecto, en lo relativo a la calidad del agua y del aire, y a la protección de iguanas, manglares, tortugas y flora y fauna acuática en general, durante las etapas de Preparación del Sitio, Construcción y Operación del proyecto.
Un ejemplo del cuidado ambiental que se realiza en el proyecto es el manejo del agua, el cual contempla el uso de un sistema de tratamiento de aguas residuales que incorpora tecnologías con base científica (sistemas de filtración), con lo que se asegura que las descargas cumplan con las normas de calidad del agua establecidas en la normativa ambiental. En complemento a lo anterior, se realizarán monitoreos permanentes de las aguas residuales a través de laboratorios certificados para verificar que su calidad se mantenga dentro de los niveles permitidos, sin afectar negativamente a la flora y fauna acuática.
Es importante precisar en este tema que, el agua que se utilizará para el enfriamiento de los equipos no entra en contacto con sustancias químicas, y que la misma se tratará, por lo que no se descargarán contaminantes ni sustancias tóxicas a la bahía de Ohuira.
¿La bahía ya enfrentaba retos ambientales antes del proyecto?
Sí. Existen fuentes históricas de contaminación en la bahía provenientes de aguas residuales urbanas, escurrimientos agrícolas e infraestructura industrial existente. Bajo esta consideración es que el proyecto prevé incorporar controles para evitar cualquier impacto adicional y contribuye así a mejorar estas condiciones.
¿El proyecto afectará los manglares o humedales locales?
Si bien no hay presencia de manglar en el sitio del proyecto, se monitorean de forma continua las áreas de mangle ubicadas en los alrededores del proyecto, conforme al Programa de Manejo Ambiental (PMA).
Antes de la construcción, en junio de 2013 se realizó una caracterización ambiental para identificar las condiciones, la distribución y el estado de salud de los manglares de la zona. Asimismo, en septiembre de 2013 se llevó a cabo una campaña de muestreo de vegetación. A finales de 2013, personal de la SEMARNAT y de la PROFEPA visitó el sitio para verificar las condiciones del manglar dentro del área específica del proyecto, confirmando que no había vegetación de manglar dentro de la huella del proyecto.
Se han implementado medidas de mitigación y conservación en las áreas adyacentes al proyecto, incluido un Plan de Reforestación de Manglar y el monitoreo de los manglares existentes. Con base en 21 campañas de monitoreo realizadas entre 2015 y 2026, los resultados indican un buen estado general de conservación del manglar. En las áreas de manglar cercanas al proyecto, garantizamos su estado de conservación y hemos complementado estas acciones con la reforestación de 2 hectáreas adicionales tan solo en 2025
¿El proyecto afectará la pesca o las especies marinas?
El proyecto no afectará las poblaciones de peces, ya que no se descargarán contaminantes ni sustancias tóxicas a la bahía de Ohuira. Asimismo, incorpora tecnologías con base científica, como sistemas de filtración, para reducir cualquier posible impacto sobre las larvas y las especies acuáticas.
Además, la planta cuenta con un sistema de tratamiento de aguas residuales, que asegura que todas las descargas cumplan con la normativa ambiental.
El proyecto también contempla una serie de medidas que beneficiarán a los pescadores locales, como el apoyo a las comunidades pesqueras de la bahía de Ohuira mediante diversas iniciativas para fortalecer sus medios de vida, al tiempo que se promueven prácticas más sostenibles en la zona. Por ejemplo, el año pasado proporcionamos redes modernas y apoyo con combustible al inicio de la temporada de camarón, lo que ayudó a aliviar las presiones inmediatas de costos y permitió una temporada más estable y productiva para los pescadores locales.
Junto con estas inversiones, trabajamos con las cooperativas para reforzar compromisos compartidos, contribuyendo a construir un sector pesquero local más resiliente y coordinado.
¿Se utilizará agua dulce?
No. Se utilizará agua de mar para los procesos de enfriamiento, evitando cualquier presión sobre los recursos de agua dulce destinados al uso humano o agrícola.
SEGURIDAD INDUSTRIAL
¿Existe el riesgo de una fuga de amoníaco?
El proyecto se construye conforme a los más altos estándares de seguridad a nivel mundial y a las mejores prácticas industriales internacionales, e incluye múltiples capas independientes de protección, sistemas de seguridad automatizados y monitoreo continuo que cumplen con los requisitos internacionales para el diseño, la construcción y la operación seguros de instalaciones de clase mundial.
El proyecto ha sido autorizado y avalado por las instituciones responsables de regular el cumplimiento ambiental e industrial, entre ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Protección Civil, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Hemos cumplido con todos los requisitos establecidos por estas autoridades a lo largo del diseño, la construcción y la futura operación de la planta, con el fin de garantizar la seguridad de las comunidades locales y del entorno.
¿Se han considerado riesgos como huracanes o sismos?
Sí. Estos factores están plenamente incorporados en el diseño y la operación del proyecto, respaldados por una infraestructura robusta y planes específicos de respuesta a emergencias.
EMISIONES Y SOSTENIBILIDAD
¿Qué pasará con las emisiones liberadas a la atmósfera?
Al proporcionar una fuente local y confiable de fertilizantes que respalda la agricultura y la autosuficiencia alimentaria de México, el proyecto evitará las emisiones de CO₂ asociadas a la importación de estos productos.
Además, el CO₂ generado durante el proceso de producción se capturará y se reutilizará como subproducto en procesos industriales, reduciendo así su impacto.
DERECHOS HUMANOS Y COMUNIDADES
¿Cómo garantizan que se respeten los derechos de las comunidades locales?
Hemos involucrado a las comunidades locales a lo largo de las fases de diseño y construcción del proyecto. A través de la Secretaría de Gobernación de México, se llevó a cabo una consulta, el «Ejercicio de Participación Ciudadana de la Planta de Fertilizantes», para conocer la opinión de los ciudadanos de los municipios de Ahome, Guasave y El Fuerte, y permitirles expresar su parecer sobre el proyecto.
Esta se realizó el 28 de noviembre de 2021, con los siguientes resultados: 75.61 % a favor; 23.65 % en contra; y 0.73 % de votos nulos.
¿Se realizó una consulta a los pueblos indígenas?
Sí. La consulta se llevó a cabo conforme al Convenio 169 de la OIT y fue validada por las autoridades judiciales federales.
¿El proyecto afecta territorios indígenas?
No. Los estudios técnicos especializados concluyen que no existe un impacto directo sobre las tierras o los recursos de las comunidades cercanas.
IMPACTO SOCIAL Y ECONÓMICO
¿Cuáles son los beneficios del proyecto?
El proyecto será una importante fuente de fertilizantes utilizados en la agricultura local, lo que reducirá la dependencia de fertilizantes importados y fortalecerá la seguridad alimentaria de México.
Ya está generando oportunidades de empleo local. Durante la fase de construcción ha creado más de 3,000 empleos directos, además de muchos más empleos indirectos, dando prioridad a los trabajadores locales. Esto ha incluido empleo para integrantes de las comunidades indígenas Mayo-Yoreme, personas de los pueblos cercanos, y proveedores y prestadores de servicios locales.
Estas oportunidades de empleo promueven la capacitación técnica, fortalecen las cadenas de suministro y apoyan sectores clave como la pesca y la agricultura.
Asimismo, seguimos apoyando a las comunidades locales mediante distintos proyectos comunitarios, con más de 190,000 personas beneficiadas por nuestras iniciativas comunitarias hasta la fecha, y cerca de 500,000 dólares estadounidenses invertidos en proyectos de salud, deporte y emprendimiento tan solo en 2025.
Mantenemos un diálogo positivo y permanente con las comunidades indígenas locales, muchas de las cuales han recibido con beneplácito los empleos y la inversión internacional que el proyecto traerá a la zona.
¿Por qué es importante el proyecto para México?
El proyecto será una importante fuente local de fertilizantes utilizados en la agricultura local, lo que reducirá la dependencia de fertilizantes importados y fortalecerá la seguridad alimentaria de México.
GOBERNANZA Y CUMPLIMIENTO
¿El proyecto cumple con la ley?
Sí. Cuenta con todos los permisos ambientales, sociales y regulatorios requeridos en todos los niveles de gobierno, además de cumplir con estándares internacionales debido a su estructura de financiamiento.